Cuarentena Día 94 - Delirantes

 Delirantes. (...) los que salen a protestar en contra de la cuarentena. (...) estos que protestan salen a las calles en contra del resto que se cuida y qué decir entonces de las sociedades que optan por negar la importancia de la pandemia.

Escasez de camas - Paseos con Pastor - Champions League a puertas cerradas - Videojuegos - Alitas de pollo - Las exportaciones en peligro - 




Día 94

Marchas y camas. Se pueden contar con los dedos las camas disponibles en algunas (unas cuantas para ser sinceros) ciudades del interior que si se mira como porcentajes parecen holgadas 80% o 90% de ocupación de camas suena razonable a nivel estadístico y similar al amba por ejemplo pero…

Cuando sabemos que ese 10 o 20% disponible se trata de una o dos camas de uci en una ciudad ya es otro cantar.

Imagino después de una marcha anti cuarentena a cuatro o cinco de estos traidores rebeldes peleando por una de esas camas. Qué gracioso! Casi podría decirse un paso de comedia pero no. Es un drama producto de un individualismo que no deja de sorprenderme.

Sigo mi rutina desde inicios de la cuarentena, salgo tres veces por día a dar un paseo corto con Pastor, mi perro que es una fuente de energía y renovación en medio de la monotonía. Es repetitivo y tiene sus conductas bien organizadas, estar atento a ellas es saludable ya que al verlo tan dependiente nos hace prestar especial atención a sus comidas, su aseo, que no le falte agua fresca y hasta su momento de juego, si se nos pasa por alto viene él con su pelotita a pedir atención, la deja rebotar junto a nuestros pies y espera, a veces hasta se echa y aguarda calladito a que nos desocupemos y le juguemos unos minutos. No hay un solo día que no nos robe una sonrisa.

Ixx, ago20


Día 95

Delirantes. Así es como define Jorge Alemán a todos los que salen a protestar en contra de la cuarentena. Él puede observarlo en España pero aplica a casi todo el mundo, desde Alemania a la Argentina y si estos que protestan salen a las calles en contra del resto que se cuida y qué decir entonces de las sociedades que optan por negar la importancia de la pandemia con sus más y sus menos como los casos de EEUU y Brasil. Estos países encabezan las listas de contagios y de muertes pero no son los únicos y si pensaban salvar la economía o digámoslo de otra manera: mantener el orden establecido con su negación lo que han obtenido hasta el momento es bien distinto. Las consecuencias de la enfermedad ya se ha dicho mucho, pero un factor nuevo es que se detectaron rasgos de covid19 en alimentos y esto ha hecho frenar la producción y las ventas en algunos casos. Esta semana en China detectaron el virus en alitas de pollo provenientes de Brasil y suspendieron la importación de ese país. ¿Esto estaba dentro de los planes del presidente que no muestra el menor cuidado ni respeto por el coronavirus? Quien sabe.

Mientras tanto en Brasil sigue la producción en serie de fosas con excavadoras para enterrar los numerosos decesos en promedio por arriba de lo habitual.

Ixx, ago20


Día 96

Hace unos días se jugó la final de Champions League entre Bayern Munich y Paris Saint Germain en Portugal. Me gusta el fútbol pero en medio de la cuarentena y esas cosas, lo dejé en segundo orden y cuando quise acordarme ya me lo había perdido. A la noche y conociendo el resultado igual quise ver el partido completo como si fuera en directo. Era tarde y me acomodé solo frente al televisor. El primer tiempo avanzaba con pocas emociones especialmente porque no soy simpatizante y de pronto me llamo la atención la enorme cartelería sobre las gradas, una lona con publicidad oficial sobre fondo azul cubría los asientos de un extremo a otro, de allí en más mi atención se centró en ver las tribunas desde otros ángulos y comprobé de a poco que el estadio en realidad parecía vacío. Había personal vinculado al match disperso por allí pero eran muy pocos. No obstante la transmisión seguía, el relato y sus comentarios cargaban de emoción la final y los jugadores le daban empeño a su oficio.

Es muy extraño darse cuenta que el sonido ambiente es una grabación de público que alienta de manera constante y monótona y que solo está puesto para los televidentes, que en la cancha no se debe escuchar.

De pronto fue todo como un juego de video, con actores y extras. El sonido, las luces, los gestos, todo me pareció de pronto más falso que de costumbre. No habían abierto el marcador aún, quedaba para el segundo tiempo la emoción del gol y las condecoraciones. Hice lo que hago con muchas películas que ya he visto. Antes de finalizar el primer tiempo apagué todo y me fui a la cama a continuar con la lectura de un libro que habla de arte moderno.

Ixx, ago20


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