miércoles, 7 de septiembre de 2016

Entrevista a Anne Chapman sobre los yámanas

Historias del fin del mundo
Por Marcelo Somarriva Q.

   En 1960, Anne Chapman se encontraba en París trabajando en el Centro de Investigaciones Históricas del Museo del Hombre cuando conoció a la arqueóloga Annette Laming-Emperaire, que había hecho trabajos arqueológicos en la Patagonia y necesitaba gente para completar su equipo de arqueología. Fue Annette Laming quien primero le habló a Anne Chapman de Lola Kiepja, la última selk'nam que había vivido como indígena y la única chamán viviente. Hasta ese momento Anne Chapman había estado trabajando principalmente en Honduras; pero desde que decidió unirse al equipo de la arqueóloga sus investigaciones tomaron rumbo hacia el fin del mundo. A comienzos de 1965 Anne Chapman conoció a Lola Kiepja, en su casa de la reserva, cerca del lago Fagnano, en la Isla Grande de Tierra del Fuego. Ella acabaría siendo su principal informante y la matriz de una larga investigación en la que procuraría reconstruir el mundo material y principalmente ideológico de los selk'nam a partir de los testimonios de sus informantes y los relatos del etnólogo austríaco Martin Gusinde. Estudios que recogió luego en su libro fundamental "Los Selk' nam. La vida de los Onas" (Emecé 1986). Fueron precisamente todos estos años de trabajo de campo en Tierra del Fuego, financiados en parte por el Centre National de la Recherche Scientifique de Francia, los que le han permitido a Anne Chapman desarrollar sucesivas investigaciones etnográficas e históricas.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Yamanas, canoeros de Tierra del Fuego

Por Luis Abel Orquera (1) y Ernesto Luis Piana (2)

Los indígenas canoeros, o nómades marinos, que vivían en el sur de Tierra del Fuego se llamaban a sí mismos Yámana, palabra que significaba primordialmente humanidad, humano, vivo, no muerto, con buena salud. Con ese término el grupo se individualizaba respecto de otros indígenas que hablaban un lenguaje diferente, así como de todos los pueblos distintos a ellos mismos. Como nombre auténtico de esos indígenas se debe respetar esa autodenominación del ser grupal. En otros escritos se los denominó de otros modos, como por ejemplo Tekinika, nombre que nunca tuvieron y que en realidad se originó en un malentendido del capitán R. Fitz -Roy. Más comúnmente utilizado es Yahgan (en la literatura en inglés) o yaganes (en castellano), pero este término no identificaba al grupo sino que fue creado por el Rvdo. Thomas Bridges en referencia a los aborígenes que ocupaban el Yagashaga, hoy canal Murray, y luego fue generalizado. Ya creada la Misión Anglicana en Ushuaia, algunos fueron bautizados con el término Yahgan como apellido, nombre que por esta vía llegó a tener un cierto y tardío valor de autorreconocimiento.