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El misterioso vínculo entre crisis y peste

Por definición, la crisis económica es la fase inferior de la evolución del proceso económico recesivo. La recesión es el ciclo descendente de la economía, que comprende, por lo menos, dos trimestres de continua disminución del crecimiento real.
Los ciclos económicos corresponden a fluctuaciones en la economía y consisten en la expansión de la actividad económica, seguida por recesiones y contracciones que se juntan con la expansión del ciclo siguiente. Tienen duración diversa, los hay de 2 años, 10 años, 50 años, con ciclos cortos y medianos dentro de ciclos largos, junto a otros modelos y una teoría bastante compleja al respecto

El misterioso vínculo entre crisis y peste
La peste en la Edad Media





Por: Elías Bravo


11 de agosto, 2010

En la historia se conocen a lo menos dos grandes pandemias:
La primera denominada “peste de Justiniano” que afectó el mediterráneo entre los años 540 y 760, en una sucesión de quince oleadas.
La segunda, llamada “peste negra”, proveniente de Asia y que llegó a Sicilia en 1347 en barcos genoveses. La explicación para la difusión de la peste está en la rata negra y las pulgas que vivían en ellas hasta su muerte. Las pulgas viajaban en las pieles que transportaban los barcos, las que al ser descargadas en los puertos lo hacían junto a las hambrientas pulgas que picaban e infectaban a los humanos. Hubo casos de barcos que llegaban a puerto sin nadie vivo.
En la antigüedad era conocida la relación entre hambre y epidemia, y que se denominaba peste, que correspondía a una combinación de tifus, disentería, viruela junto a secuelas directas del hambre tales cómo debilitamiento, bajo peso, deshidratación entre otras junto a malas condiciones sanitarias..
En 1766 una memoria referida al precio del trigo en Francia e Inglaterra dice así : “Por las diversas investigaciones llevada a cabo, se ha comprobado que los años en que el trigo era más caro coincidían con aquellos en que la mortalidad fue más elevada y las enfermedades se volvieron más comunes”.
La comparación entre las cifras de mortalidad y los precios del trigo llevaban a la siguiente conclusión:
Precios altos en el trigo – que significan pan caro y escaso, o sea hambre – se dan junto a mortalidades más altas y disminución de la población por desincentivo económico, y también a la inversa, los años de trigo barato aseguran alimentación y escasa mortalidad humana, con aumento de la población incentivado por la mejora en la alimentación.
Esta memoria descubre la relación existente entre los precios del trigo y los índices de mortalidad junto a su posible causa, que en este caso es el hambre y sus secuelas producto de la fluctuación económica, en este caso en referencia al trigo.
Respecto de la “peste negra” (año 1347) y prescindiendo de su origen biológico (atribuido al bacilo Yersinia Pestis), existen otros puntos de vista respecto de su origen y significado. Hay quienes dicen que esta epidemia fue la demostración de la crisis social del sistema feudal, tesis refutada por otros que manifiestan que no sólo murieron personas de la clase feudal, sino que nadie estaba a salvo, ni ricos ni pobres. Sin embargo no hace más que confirmar la crisis del sistema feudal desde una perspectiva económica producto de la disminución de la productividad, desnutrición y condiciones de pobreza y miseria unidas a pobres condiciones sanitarias. Muy probablemente el bacilo se disparó en los sectores de mayor miseria y de allí se transmitió entre humanos sin distinción de clase. Se estima que en total, la peste negra terminó con la vida de 100 millones de personas en total en Europa, Asia y Africa, y el equivalente a un 60% de la población en Europa.
Así las cosas hay quienes dudan de la relación causal entre crisis económica y peste, pues en esta época había ratas en sectores ricos y pobres, y la peste no hacia distinción entre desnutridos o no: actuaba con igual fuerza y mortalidad.
Ya en nuestros días, sorprende la coincidencia entre la agudización de la crisis económica de norteamérica y financiera global, y la aparición de la gripe A(H1N1) en los sectores más empobrecidos de México ocurrida en 2009, y con casos sin ninguna relación entre sí, ni con los cerdos, en el sur de Estados Unidos.
A pesar de su baja virulencia y poca mortalidad en relación con pandemias ocurridas en el pasado o las esperadas en el presente, pareciera ser que existe una relación no demostrada entre los ciclos económicos y la aparición de pestes, las que van mutando y reforzando entre uno y otro ciclo, en ambientes propicios con pobres condiciones sanitarias, hambruna y deficiencias nutricionales, hasta finalmente activar potentes pandemias.
Queda de manifiesto el valor de los indicadores de pobreza real y en tiempo real, basados por ejemplo en los niveles de ingreso real y de nutrición, por encima de los sobrevalorados indicadores macroeconómicos de crecimiento y sus variantes per cápita, con el fin de poder detectar posibles momentos y focos de depresión económica, producto del agotamiento de modelos económicos capitalistas, los que podrían cobrar una gran cantidad de vidas de ricos y pobres o terminar en un ciclo de la economía con la humanidad.

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